miércoles, 12 de septiembre de 2007

Parque de diversiones

Al igual que María de la Paz Colla yo también asistía al Italpark de pequeña. Recuerdo la ansiedad que se despertaba en mi cuando mis padres prometían "El domingo por la tarde vamos al Italpark". Y el tiempo no pasaba por más que me esforzara.
Y cuando llegaba el Domingo me despertaba y quería ya estar allí, pero antes habían una cita obligada y que disfrutaba: ir a almorzar a la casa de la abuela. Luego todos juntos nos dirigíamos al
parque de diversiones. Disfrutaba de todos los juegos. El pulpo, el laberinto de espejos, la pista Super 8 Volante, etc. A Montaña Rusa accedí de adolescente porque "era muy peligrosa" para el gusto de mis padres. Luego pasó el tiempo me casé y mis hijos pudieron conocerlo también. Fue una pena cuando supe del cierre, porque parte de mi niñez estaba allí en un rinconcito. La falta de mantenimiento y el accidente producido en 1990 sellaron su destino.

8 comentarios:

Prof. María de la Paz dijo...

Antes que nada me encanto tu fondo, intente poner uno y no salio bien :( .... seguiré intentándolo.
Que lindo todo lo que contas del italpark, yo era chica y ya no recordaba el "laberinto de espejos" pero si recuerdo la montaña rusa , la del terror, te acordas? esa si que daba miedo!!! Muy buena para la época!

Anónimo dijo...

Hola Marisa: Un gusto leerte. Lo que contás sobre tus domingos, cuando tus padres decidían llevarte al parque era quizás muy común en los chicos de la capital que todo lo tenían ahí mismo al alcance de sus manos. No sucedía así entre nosotros los chicos de pueblos mas lejanos en esa época.
Un cariño y nos leemos
No se que pasa no puedo publicar por mi contraseña. pero soy Liliana Cerrini(lilc54) y estoy aqui en el parque.

lilc54 dijo...

Hola Marisa: Ahora si puedo hacer los comentarios desde aqui. Nos leemos+

Daniel I. Krichman dijo...

Hola Marisa! Un gusto compartir contigo este paseo. Yo también soy de la generación Ital Park, aunque lo visitaba esporádicamente cuando veníamos a Buenos Aires. Está muy buena la gráfica que elegiste para el blog!
Un saludo cordial
danielk

Analia dijo...

Marisa, que bueno reencontrarnos por acá (ya nos hemos cruzado en otra plataforma).
Tu anécdota me recuerda la propaganda de Telefónica del muchacho que se despertaba después de 10 años y una de las cosas que se habían perdido era el cierre del Italpark, todo un símbolo de la identidad porteña.
Nos leemos...

Alejandro dijo...

Hola Marisa, genial tu plantilla un personaje muy simpático y divertido.
Nefasta década la del 90 , no? todo un símbolo el cierre del italpark entrando a esa época. un abarzo y nos seguimos leyendo

Ale dijo...

Hola, Marisa:
Es un gusto compartir esta plataforma también. No sé si me habrás visto por ahí, pero estoy haciendo la Diplo de FLACSO. Visité tu otro blog y me resultó muy interesante.
En cuanto a este paseo por el Ital Park, me encantó volver a mis recuerdos a través de las anécdotas que leo. Veo que hemos sido muchos los que estuvimos viajando en el tiempo.
Nos seguimos leyendo,
Ale

Verónica Pena dijo...

Parque de diversiones y el interior. Fue leer el comentario que hace Liliana y recordar quizás "el parque" (no lo era, pero me produjo ese tipo de emoción) más alucinante que recuerde: había en Córdoba -¿aún estará?- una casa -creo que en La Falda- en la que el agua "caía para arriba" y estaba así todo dado vuelta: caminabas sobre el piso "derecho" como si subieras una cuesta esforzada. Festivo efecto sobre mi imaginación, resultado de cierto trompe-l`oeil de las artes de la física y la arquitectura. ¿Alguien recuerda cómo se llamaba? ¿Y del laberinto feliz de Los Cocos?